Investigación del subsuelo: geofísica, pozos de monitoreo y agua subterránea
Antes de excavar conviene saber qué hay abajo y dónde. Combinamos métodos geofísicos, perforación, muestreo de núcleos y monitoreo de agua subterránea para delimitar una afectación con precisión, en lugar de descubrirla a golpe de retroexcavadora.
Por qué se investiga antes de excavar
Un sitio contaminado casi nunca lo está de forma uniforme. La pluma se mueve siguiendo la permeabilidad del terreno, se acumula en lentes de material fino y viaja con el agua subterránea hacia donde el acuífero fluye — que rara vez coincide con la pendiente del terreno.
Muestrear a ciegas tiene dos formas de salir caro: perforar donde no hay nada y concluir que el sitio está limpio, o encontrar contaminación sin saber hasta dónde llega y presupuestar una remediación sobre un volumen inventado. La geofísica resuelve eso: cubre superficie sin perforar y dice dónde vale la pena hacerlo.
Primero métodos geofísicos para cubrir toda el área y detectar anomalías; después perforación dirigida solo donde la geofísica marcó algo. El orden inverso — perforar primero y ver qué sale — multiplica los sondeos y sigue dejando huecos entre ellos.
Técnicas que aplicamos
Cada una responde una pregunta distinta. El estudio serio combina varias; el barato usa una sola y extrapola.
Métodos indirectos para ver el subsuelo desde la superficie: detectan cambios de material, estructuras enterradas, tanques y ductos fuera de plano, y anomalías compatibles con una afectación.
Medición de gases en el suelo. Los compuestos volátiles migran hacia arriba antes de que se vean en superficie, así que la gasometría delimita rápido y barato una pluma de hidrocarburos ligeros.
Muestras inalteradas del perfil del suelo a profundidad, para análisis de laboratorio y para reconstruir la estratigrafía real del sitio, capa por capa.
Pozos diseñados y construidos para muestrear el acuífero de forma repetible. Permiten medir el nivel freático, determinar la dirección de flujo y dar seguimiento en el tiempo.
Muestreo y análisis del acuífero para determinar si el contaminante lo alcanzó y hacia dónde va. Cuando hay aprovechamientos cercanos, la referencia de calidad es la NOM-127-SSA1-2021.
Caracterización del medio: litología, permeabilidad, profundidad y comportamiento del acuífero, escurrimientos y cuerpos de agua. Es el contexto sin el cual ningún dato puntual se interpreta bien.
Evaluación de riesgo a la salud por niveles
No todo sitio contaminado representa el mismo peligro. Un hidrocarburo a ocho metros bajo un patio de maniobras industrial no es lo mismo que el mismo hidrocarburo a un metro junto a una escuela. La evaluación de riesgo a la salud — conocida como RBCA, por risk-based corrective action — incorpora esa diferencia al criterio de limpieza.
La lógica es escalonada: se empieza con criterios conservadores y genéricos, y solo si el sitio no pasa se invierte en un análisis más específico. Así se gasta en estudio únicamente cuando ese estudio puede ahorrar remediación.
- Criterios genéricosSe comparan las concentraciones medidas contra valores de referencia conservadores. Si el sitio queda por debajo, no hace falta más: se cierra ahí.
- Específico del sitioSe incorporan las condiciones reales — profundidad, tipo de suelo, uso del predio, distancia a receptores, presencia de acuífero — para recalcular el nivel de limpieza aplicable a ese caso.
- Modelación detalladaModelos de transporte y exposición para los sitios complejos, donde la decisión entre remediar o controlar vale lo suficiente como para justificar el análisis.
La guía de la ASTM que formalizó esta metodología para sitios con derrames de petróleo fue retirada en 2024. El enfoque por niveles sigue siendo válido y de uso común, pero en México el criterio de limpieza que manda es el de la norma aplicable y el que la autoridad acepte para el caso concreto. La evaluación de riesgo sustenta una propuesta; no la sustituye.
Dónde encaja este servicio
La investigación del subsuelo es la parte técnica de un expediente que casi siempre termina en un trámite de remediación.
Geofísica, perforación, pozos y muestreo. Se determina qué hay, dónde y cuánto.
Análisis en laboratorio acreditado y comparación contra los límites de la norma aplicable.
Cuando conviene, el análisis por niveles para ajustar la meta de limpieza a las condiciones reales.
Propuesta, ejecución y muestreo de comprobación ante la autoridad.
El marco normativo, los límites permisibles y el proceso ante la autoridad están en contaminación de suelo. Esta página es la caja de herramientas con la que se llega a esos números.
¿Sabe que hay algo abajo pero no hasta dónde llega?
Díganos qué se derramó o qué se sospecha, hace cuánto, y qué superficie tiene el predio. Proponemos la combinación de técnicas que delimita el problema con el menor número de perforaciones.
Lo que más nos preguntan
¿Para qué sirve la geofísica si al final hay que perforar?
Para perforar menos y mejor. Los métodos geofísicos cubren toda la superficie sin perforar y detectan anomalías, estructuras enterradas y cambios de material. Con ese mapa, la perforación se dirige a donde hay algo. El orden inverso —perforar primero y ver qué sale— multiplica los sondeos y aun así deja huecos entre ellos.
¿Cómo sé hasta dónde llegó la contaminación?
Con delimitación en superficie y en profundidad. La pluma no se mueve de forma uniforme: sigue la permeabilidad del terreno, se acumula en lentes de material fino y viaja con el agua subterránea hacia donde el acuífero fluye, que rara vez coincide con la pendiente del terreno. Por eso se combinan geofísica, gasometría, núcleos y pozos de monitoreo.
¿Qué es un pozo de monitoreo y para qué lo necesito?
Es un pozo diseñado y construido para muestrear el acuífero de forma repetible. Permite medir el nivel freático, determinar la dirección de flujo y dar seguimiento en el tiempo, que es lo que exige cualquier programa de remediación con afectación al agua subterránea. Un muestreo aislado dice qué había ese día; el pozo dice hacia dónde va el problema.
¿Qué es el enfoque RBCA y sigue vigente?
Es la evaluación de riesgo a la salud por niveles: se parte de criterios genéricos conservadores y solo si el sitio no pasa se invierte en un análisis específico. La guía de la ASTM que formalizó esta metodología para sitios con derrames de petróleo fue retirada en 2024. El enfoque por niveles sigue siendo válido y de uso común, pero en México el criterio de limpieza que manda es el de la norma aplicable y el que la autoridad acepte para el caso concreto.
¿Este servicio sustituye a la caracterización normativa?
No, la alimenta. La investigación del subsuelo es la parte técnica con la que se obtienen los datos; el marco normativo, los límites permisibles y el trámite ante la autoridad corresponden a la caracterización y remediación de suelos. Son servicios complementarios y normalmente se contratan juntos.
Fuentes y referencias normativas
- NOM-138-SEMARNAT/SSA1-2012 · Hidrocarburos en suelosLineamientos de muestreo y criterios de remediación
- NOM-127-SSA1-2021 · Agua para uso y consumo humanoLímites permisibles de calidad, referencia cuando hay aprovechamientos cercanos
- ASTM E1739 · Risk-Based Corrective ActionGuía que formalizó la metodología RBCA · retirada por la ASTM en 2024
Responsabilidad del contenido
Quién responde por este contenido. Lo elabora el equipo técnico de Ingeniería Ambiental y Procesos de Calidad, S.C., Unidad de Inspección acreditada por la EMA con clave UVPROFEPA 042 bajo la norma ISO/IEC 17020:2012, y auditor ambiental aprobado por la PROFEPA con clave AAPROFEPA-042-05, vigente al 20 de mayo de 2027.
Las referencias normativas se citan con su denominación oficial y, cuando existe versión pública, con enlace a la fuente. Esta página describe criterios generales: el caso concreto se resuelve siempre contra el texto vigente de la norma aplicable.
Última actualización: 23 de septiembre de 2026
